Tras haber abandonado el destrozado campamento, nos encaminamos hacia nuestra misión principal. Aún nos encontrábamos a un kilómetro y medio de los restos de la ciudad destrozada por la guerra civil que presenció este país durante años y ya se veían los primeros edificios. El sol empezaba a asomar, iluminando el vasto desierto que teníamos detrás nuestro, a partir de ahora las NVG no serían necesarias. Llevábamos una noche en terreno enemigo con un único contacto, oía por el transmisor los primeros versos del himno de los marines "Desde las playas de Trípoli hasta los altos de Monctezuma..."
y automáticamente ya sabía quien era, Alfa, hijo de asiáticos, se había presentado para enrrolarse en los marines a los 17 años, y ya fuera porque el reclutador quería cumplir su cuota o porque le vió tal entusiasmo, en el apartado de edad de los documentos estampó "18" tras 10 años sirviendo en el Cuerpo Expedicionario y en la Force Recon 1 (la élite de los marines) fue invitado a unirse a la Fuerza Delta. A pesar de esto y tal como suelen decir los instructores del USMC "se es un marine hasta la muerte" y Alfa, cuyo nombre real era Jhon Xin, lo evidenciaba, era evidente que su equipo era el más envidiado de toda la unidad, lo mantenía como el primer día, con el típico mimo de los marines. Sinceramente no era desagradable escuchar a alguien pero la orden era estricta, mantener el silencio radiofónico así que no me quedó otra cosa que reprenderle suavemente y calladamente acató la orden. Ciertamente, estaba contento de estar con estos hombres, que cariñosamente llamaba "mis chicos", habíamos compartido victorias, tanto dulces como agrias; al igual que derrotas, siempre agrias, dejando detrás cadáveres, tanto de camaradas, como de enemigos, pero siempre nos mantuvimos cohesionados. Con estos pensamientos iba avanzando hacia la que probablemente, según yo pensaba, sería la última misión al mando operativo del comando; la distancia se recortaba, sin encontrar contacto enemigo. Según los planes, un contacto de la CIA en el área estaría esperándonos con una furgoneta blanca para meternos en la ciudad y dejarnos cerca del almacén del hospital. Al final llegamos sin más incidentes al área de reunión manteniéndonos fuera de la vista y convoqué a los jefes de escuadrón para hacer una evaluación táctica. Al final tomamos la decisión de apostar a Omega y a Juliet en la azotea de un edificio circundante para vigilar una extensa área alrededor de la furgoneta y mientras los dos hombres se colocaban en posición, llamé al CG:
-CG, aquí Pelotón Kilo, ¿me reciben?
-Pelotón Kilo, aquí CG, alto y claro. Tenemos noticias para usted. Hay destacado un equipo de combate en el área, es el del USS Ranger; ahora tienen disponible artillería naval y apoyo aéreo de los F/A-18 Hornet de la Armada. La artillería naval responde al código Big Foot y el escuadrón de aviones al código Vixen, códigos estandar.
-Roger, CG. Apoyo disponible, código estandar. Corto y cierro.- Desde luego debían esperar un gran follón para poder llamar a la artillería y al soporte aéreo, pero no nos quedaba otro remedio que llevar a cabo la misión y volver a casa, a ser posible todos e indemnes, esa era mi responsabilidad.
-Omega informando, el vehículo está ahí, pero también hay una pareja enemiga hablando, al parecer amistosamente con el conductor.-En ese momento pensé que era genial, que lo que nos faltaba era un problema en la inserción.
-¿Qué hago jefe?-preguntaba el tirador- tengo a la pareja a tiro, son 150 metros de nada, yo puedo encargarme del que esté más cerca del conductor y Juliet del otro.
-Negativo, si no hay amenaza no abran fuego, repito NO abran fuego. Acusen recibo de orden- y uno a uno fueron dándome el "Roger". El tiempo corría y la pareja no se movía pero el conductor se mostraba nervioso, en un momento dado, vimos como uno de los guardas alzó su arma, un Ak apuntando al contacto de la CIA, casi al mismo tiempo oía por el intercomunicador a Omega diciendo "Abriendo fuego, peligro inminente" y medio segundo más tarde, el primer guarda caía con una bala en la cabeza y el otro era abatido por el M4 con ACOG y silenciador de Juliet.
-Enemigos abatidos, repito, enemigos abatidos -era el seco informe de Omega
-Vamos equipo vamos, ¡paso ligero!, todos hacia la furgoneta.- El vehículo era una vieja furgoneta Volkswagen, con la pintura desconchada y totalmente destartalada, ideal para pasar desapercibidos. El contacto de la CIA estaba algo pálido pero rápidamente se dirigió hacia mí hablando en un básico inglés:
-Por fin, ya era hora, creía que los habían eliminado. Tenemos que darnos prisa para llegar al hospital, suban todos a bordo.
Tal y como nos dijo el hombrecillo, nos subimos a la parte de atrás, que resultaba asfixiante debido al calor, se acercaba la recta final de la operación y la tensión aumentaba, lentamente giré mi cabeza hacia Bravo, que estaba apoyado en la pared de la furgoneta, con los ojos cerrados, probablemente pensando en su gente, pero eso nunca se sabría, nunca hablábamos de lo que pensamos en combate; después mi mirada se dirigió hacia Hotel, uno de los dos hispanos, que miraba a un punto indefinido en el suelo mientras estaba en silencio y por último hacia Omega, que tenía los ojos cerrados, probablemente rezando una de sus extrañas plegarias en latín. El árabe trabajor de la CIA, nos intentaba dar conversación, pero una gélida mirada de Alfa le acalló durante todo el trayecto. 15 minutos más tarde la furgoneta frenó y el conductor nos dijo que ya estábamos en el lugar; abrimos la puerta de la furgoneta y nos bajamos. Rápidamente el conductor se despidió con un "Salam Allekum" gutural y se marchó por donde vino. El tiempo era agobiante y mi chaleco antibalas no ayudaba a disipar esa sensación, pero no pensaba quitármelo de ninguna manera. Aprovechamos para comer algo ya que llevábamos muchas horas sin probar bocado, aunque la comida de las raciones no era precisamente exquisita, cumplía su función, la de nutrirnos. Por última vez nos comunicamos de la manera prevista con el CG, informando de que empezábamos el asalto al complejo. Ahora me volví hacia mis hombres, que esperaban órdenes y tal vez algún discurso... y lo tendrían:
-Bueno chicos, este es el final, ahí dentro-dije señalando hacia el edificio del hospital- hay un hombre cuya vida depende de nuestra profesionalidad y preparación, al igual que todo Oriente Medio y quién sabe, tal vez incluso todo el mundo. Puede que seamos los vencedores de Waterloo, o los perdedores en San Juan de Acre en cuanto a hombres, pero ese hombre va a salir indemne cueste lo que nos cueste. Me siento honrado por servir junto a vosotros, la élite del ejército, y ahora tenemos que comportarnos como tal.
Los soldados asentían a mis palabras y notaba un ligero brillo en los ojos de Bravo y Omega ante la referencia a la denodada lucha de los templarios en San Juan de Acre, donde menos de 300 soldados templarios y teutones se enfrentaron a un ejército de 300.000 árabes, defendiendo el último bastión de la cristiandad en la zona de Palestina.
-¡Y por eso, aunque caigamos, nos reuniremos en el Valhalla donde beberemos hasta acabar con todo el alcohol del mundo, fuerza y honor!- Yo mismo me sentía enardecido por mis palabras y todos contestaron con un fuerte ¡Hooah!. El discurso ya estaba dicho, ahora llegaba el momento del ataque. Decidí enviar a 6 hombres hacia el helipuerto para asegurar nuestra ruta de escape, 7 por el garaje para controlar el interior y a Omega y Juliet al tejado del edificio del Ala Oeste del Hospital. El mando del equipo de asalto al helipuerto lo sustentaría Bravo y yo me encargaría del mando del otro equipo. Nos pusimos los pasamontañas que llevábamos guardados, ya que los rehenes suelen responder mejor cuanto menos humano parezca su libertador, o eso dicen los expertos en sicología que tiene el Ejército y yo junto a mi equipo nos encaminamos hacia el garaje del hospital, pegados a la pared, avanzando cautelosamente con las armas listas para escupir balas sobre nuestros enemigos. Doblábamos la primera esquina cuando escuchamos una conversación en árabe delante nuestro, esperamos a que la conversación terminara y arriesgándome, asomé la cabeza viendo como la pareja de árabes volvía caminando hacia el garaje. Mediante un complicado sistema de señas en el que no cabía el error, informé de que había dos enemigos, desprovistos de casco de kevlar. Rápidamente Alfa y yo, nos asomamos y estando con una rodilla en tierra les disparamos a la cabeza, con tan mala suerte que una de las AK, al impactar contra el suelo se disparó rociando el entorno con proyectiles y ahí empezó el infierno, se empezaron a oir gritos de alarma, al mismo tiempo que daba dos órdenes que marcarían la misión:-¡Sin prisioneros, fuego a discrección!
-Roger, equipo de asalto B recibe orden de fuego a discrección. Que empiece el Apocalipsis en este lugar de mierda -contestó friamente Bravo, con su habitual aplomo. Corriendo fuimos hacia el garaje donde nos esperaba un amplio comité de bienvenida formado por soldados mejor equipados que los que habíamos visto hasta el momento, probablemente era la Guardia Pretoriana de Al Hammud que retenía a Cebolla. Iban armados con AKS-74U, versiones más cortas que el AK y capaces de llevar distintos módulos, incluyendo lanzagranadas y miras telescópicas. Se oían disparos de AK en la otra zona del hospital, la del helipuerto, allí también había jaleo. Nos enzarzamos en un intenso tiroteo, donde palmo a palmo fuimos ganando terreno; las tropas enemigas luchaban denostadamente por mantener la posición, pero la superioridad de nuestras armas eran un factor importante para la victoria. Presencié como Hotel mataba a un enemigo a culatazos, tan cerca estábamos... pero conseguimos asegurar la zona. Delante nuestra teníamos la salida trasera del hospital, en la planta baja, según informes de inteligencia el agente probablemente se encontrara en esta misma planta, así que era de esperar una importante resistencia. De momento no teníamos ningún herido, pero no así el grupo B
CAMBIO PERSONAJE: BRAVO
Tras ese discurso, nos encaminamos hacia el helipuerto, con el objetivo de asegurar la zona para que vinieran los BlackHawk a recogernos. Nos dirigimos en silencio hacia el almacén, con los M4 listos pero no había nadie dentro, tanto mejor para nosotros. Corrimos hacia el edificio del helipuerto, un pequeño almacén de mercancías donde nos atrincheraríamos para defender la posición, llegamos sin encontrarnos con ningún enemigo y subimos a la planta superior del almacén, pero no sin colocar varias cajas en el dintel de la puerta para hacer una pequeña barricada. Al abrir la puerta oí disparos de AK y una exclamación ahogada en el edificio en el que estábamos, cambio de planes, empieza el baile. Cojo una granada deslumbrante y junto a Zulu, las lanzamos en el interior y esperamos la detonación, entramos como en los entrenamientos, ordenada pero rápidamente disparando a los enemigos sin darles tiempo a reaccionar. Aseguramos la zona del helipuerto y bloqueamos la otra puerta, ahora solo había una vía de entrada, la frontal y la defenderíamos como fuera. Movimos más cajas formando pequeños montículos donde cubrirnos, y para sorpresa mía nos encontramos artículos occidentales, ordenadores, minicadenas y una amplia colección de discos. Entonces recordé un curso de operaciones sicológicas o PSIOPS que recibí en Ft.McCarthy y una sonrisa se formó en mi cara. Situé dos M249 SAW estratégicamente para barrer la entrada superior del hospital y entonces ví un grupo de enemigos, los artilleros estaban a punto de disparar y me llevé la mano al laringófono:
-Alto, repito Alto. Dejad que salgan de la entrada, donde ya no tendrán cobertura, esperad a mi orden.- Los soldados enemigos, caminaban cautelosamente hacia su muerte, sin ni siquiera imaginarlo. Preparé mi M203 y al igual que yo, Ryan, un fusilero venido de los Rangers. Llegó el momento, me llevé la mano de nuevo al cuello y exclamé:
-¡Fuego a discrección, destrozad a esos bastardos!- Los SAW escupían balas a una velocidad tremenda y los 203 cayeron bastante cerca del grupo, liquidándolos en menos de un segundo. Dejando atrás a 3 hombres, me adelanté con otros 3 hacia la entrada superior:
-Omega, voy a salir a campo abierto, ¿ves algo?
-Bravo, negativo, abatí a un tirador pero no veo nada más.
-Roger, cúbreme el culo voy a la parte de la entrada.
Cruzamos corriendo el helipuerto rezando porque no hubiera ningún tirador emboscado que nos mandara al otro mundo y tuvimos suerte. Llegamos a la entrada superior y estaba vacía; pero se oían gritos en árabe y pasos. De una puerta surgieron figuras oscuras que fueron eliminadas sin posibilidad de réplica, de repente oí a Eco por el intercomunicador:
-Tenemos el paquete, Bravo, ¿es el piso superior seguro?
-Afirmativo, venid por la escalera trasera.-A los 20 segundos apareció Eco seguido por sus hombres, uno de los cuales, llevaba en el hombro un peso muerto. Pregunté:
-¿Le ha pasado algo?
-No, le torturaron pero sigue vivo, así pues la misión sigue en pie. Corramos hacia el helipuerto.-Ví como Eco hablaba por el laringófono dando la orden a Omega de que cuando ellos pasaran por el helipuerto, se replegara hacia el mismo punto que nosotros. Cargando con el cuerpo, recorrimos la plataforma del helipuerto, que gracias a la acción de los hombres que dejé en el edificio del helipuerto y a Omega se mantenía limpio, llegué primero ante el helipuerto gritando:
-¡¡Amigo, amigo, somos amigos, no dispareis!! -Un par de minutos más tarde, llegó Omega y Juliet, respirando entrecortadamente e informándonos:
-Joder, joder, joder, vienen camiones de 5 toneladas hacia aquí, y traen más problemas.
-Bueno chicos, a fortificar, colocad trampas caza-bobos en las puertas, y a partir de ahora, todo lo que esté fuera de este lugar es enemigo. Sin prisioneros.-Ordenó Eco. Empezaron a aparecer soldados por decenas por uno de los laterales y por el frontal del edificio y se desencadenó un universo de fuego
-¡Mierda, olvidaros de las trampas no hay tiempo!- Exclamó Alfa.- ¡Matad a esos árabes!
CAMBIO DE PERSONAJE ECO
-¡Mierda, olvidaros de las trampas no hay tiempo!!- Exclamó Alfa.- ¡Matad a esos árabes!
-¡¡Mantened la posición!! ¡¡Mantened la línea!!
-¡¡Eso intentamos Jefe, pero nos desbordan, deberíamos pedir apoyo!!- Oí exclamar a Bravo.
-USS Ranger, aquí Pelotón Kilo, ¿me recibe?
-Pelotón Kilo, aquí USS Ranger, le recibo alto y claro.
-USS Ranger, código Ira y Fuego, repito código Ira y Fuego.
-Pelotón Kilo, ¿es consciente de lo que pide? ¿Código Ira y Fuego?
-Soy consciente y asumo la responsabilidad. Ira y Fuego.- El código Ira y Fuego, era similar al que usaban los marines en vietnam llamado "Broken Arrow". Con este código se solicitaba un ataque casi sobre la propia posición.
-Roger Pelotón Kilo, tiempo estimado de llegada, 10 minutos. Les dejo con el escuadrón Vixen.- Se cortó la comunicación con el USS Ranger y una voz madura me habló:
-Aquí Líder Vixen, Pelotón Kilo, estamos llegando. Por cierto, estais como unas putas cabras.
-Afirmativo Líder Vixen, os esperamos impacientemente.
De repente oí gritar a Bravo:
-¿Qué cojones? ¿Qué hace un niño ahí en medio? ¡Voy a ir a por él! -Me giré hacia él y le grité:
-No, Bravo, ¡maldito loco! -Me giré hacia él lo justo para verle correr hacia afuera...
CAMBIO DE PERSONAJE:BRAVO
Corrí hacia afuera, donde había un niño de unos 5 años llorando en mitad de la pista. No me preguntaba que narices hacía ahí en medio un niño, si no que corría entre las balas y ocurrió algo extraño... La imagen se desvaneció entre mis manos y entonces noté varios golpes en el chaleco y uno en la pierna:
-Oh mierda, me han dado.-Conseguí pronunciar antes de caer a tierra.
CAMBIO DE PERSONAJE:ECO
Bravo salió corriendo hacia afuera, diciendo que había un niño, pero allí en medio no había nada... Y de repente oí:
-Oh mierda, me han dado.
-Zulú, Charlie, Foxtrot ¡necesito fuego de cobertura, voy a salir a por Bravo!- Casi al momento empezó un fuego más nutrido en dirección a Bravo, intentando reprimir a los enemigos, y se lanzaron varias granadas de humo, al mismo tiempo oía por el intercomunicador:
-Pelotón Kilo, Escuadrón Vixen a 4 minutos.- Corrí hacia fuera tan rápido como podía y al llegar donde estaba Bravo, le agarré por la asidera que tienen los chalecos antibalas por la parte de atrás y le arrastré hacia el helipuerto... Estábamos llegando cuando noté un dolor intenso en el cuello y me llevé las manos al cuello, chorreaba abundantemente y nos arrastraron a los dos dentro del helipuerto, pero entonces la oscuridad se apoderó de mí.
CAMBIO DE PERSONAJE:OMEGA
Les habían dado y los metieron dentro del edificio grité:
-¡Sanitario!¡Necesitamos un sanitario! ¡Han dado a Bravo y a Eco!
-¡Estoy en camino! -Me fijé en Bravo, y la herida no era del todo grave, pero se retorcía del dolor; pero al fijar mi vista en Eco, sabía que no había posibilidades, le habían perforado el cuello con un disparo. De repente empezó a toser y me acerqué a él y le escuché decir:
-"Tell my mamma i did my best..." -Era un fragmento de marcha que todos sabíamos de nuestra época de reclutas. Entonces en un último estertor me dijo: -Antes con los pies por delante que dejarlo, como tú dijiste...
Entonces en ese momento, murió. Uno de los mejores comandos de la Delta había caído protegiendo a un compañero, una muerte honrosa... En ese momento empezaron a caer las bombas destrozando a los enemigos que seguían el ataque a nuestra posición. La situación ya era segura, la herida de Bravo no era grave, pero había provocado una muerte innecesaria. 10 minutos más tarde volábamos de vuelta al USS Ranger con 1 muerto y 2 heridos, uno de los cuales era Cebolla.
1 SEMANA MÁS TARDE. OMEGA
Estábamos en el cementerio de Arlington, rindiendo un último homenaje a nuestro camarada caído, otro más en la historia del equipo. Susan estaba sola, con un bebé en camino y sin derecho a residir en el cuartel. Fue una ceremonia con toda la pompa, incluyendo la guardia de honor y la salva de honor. Más tarde supimos que Bravo era presa de un brote de locura y polaridad de personalidad que le hacía ver cosas que no eran, por una maldita enfermedad Eco había muerto. 3 meses más tarde me retiré e ingresé en un monasterio de clausura para hacer penitencia.
FIN DE LA HISTORIA
oleeeeeeeeeee
bueno, estoy preparando una continuación de la historia